Cuando estamos listos para lanzar una aplicación, hay muchas piezas en movimiento. A primera vista, puede parecer que solo se trata de lo que la gente ve y toca. Pero en el fondo, hay mucho trabajo para que todo funcione. Ahí es donde entra en juego una plataforma de despliegue backend.
Este tipo de herramientas nos ayudan a gestionar el trabajo importante que hay entre bastidores. Tanto si estamos empezando como si trabajamos con un equipo, elegir la plataforma adecuada puede hacer que todo resulte un poco más fácil.
Así tenemos más tiempo para centrarnos en crear grandes prestaciones en lugar de gestionar servidores o preocuparnos por el rendimiento. Una vez que entendemos cómo funcionan estas plataformas, resulta mucho más sencillo elegir la que mejor se adapta a nuestros objetivos.
Read More

